miércoles, 11 de diciembre de 2013

                                            Qué es el abuso sexual en los niños


Son actitudes y comportamientos que realiza una persona sobre otra, sin su consentimiento o conocimiento y para su propia satisfacción sexual.
 
Va desde la amenaza al engaño, la seducción y/o confusión. Podemos hablar de abuso siempre que el otro no quiera o sea engañado, (incluso dentro de la pareja). Es un acto que pretende dominar, poseer, cosificar a la persona a través de la sexualidad. Unas veces el agresor actúa desde la violencia explícita hacia la víctima, que se siente impotente, desprotegida, humillada. Otras veces, se vale de la confianza en él depositados para desde la cercanía de una relación afectiva, romper los límites de la intimidad e introducir elementos eróticos, (sobre todo en niños y pre-adolescentes). Establece una relación confusa, irrumpiendo no sólo en su sexualidad, sino en el conjunto de su mundo afectivo y vivencia. En estos casos, el abuso no es sólo sexual sino que también se da un abuso de confianza.

Los efectos de la agresión son múltiples, y se expresan en las áreas más importantes de la persona. Es vivido como un suceso traumático, es decir, como algo que impresiona tanto que no se puede elaborar, y por ello se intenta olvidar. Pero todo suceso traumático, “olvidado”, tiende a expresarse y a salir a la luz, bien desde un impulso a la repetición, ( incluso viéndose inmersa sin saber cómo en situaciones en las que nuevamente es violentada); o siendo ella misma, quien de manera activa, violenta o abusa de otros. Al mismo tiempo, también aparece una necesidad de evitar, de defenderse de la sexualidad consigo mismo, y de las relaciones sexuales en general. Es una sexualidad herida, muy mal integrada, y vivida como una amenaza, como algo que no se puede controlar, y que lógicamente afecta en las relaciones y compromisos con el otro, con la pareja… 

Aclarar que el abuso sexual no es sólo penetración o agresión física. Abarca desde el contacto físico, (tocamientos, masturbación, sexo oral…), hasta la ausencia de contacto (exhibicionismo, erotización con relatos de historias sexuales – vídeos- películas-fotografías…).

Puede darse prolongado en el tiempo, o como hechos aislados y puntuales.

Puede suceder en el seno de una familia, de una institución, o con un vecino-profesor-orientador-médico; en el lugar de trabajo… Esto es, no hay un ámbito específico.

Sus consecuencias serán más graves cuanto mayor sea la implicación afectiva o la autoridad simbólica y moral, en interrelación con la duración temporal de dichos abusos.












 El Abuso Verbal

El abuso verbal es una forma de relacionarse, que conlleva mucha violencia bajo el velo del amor, la comprensión y señalamientos que aparentemente son sinceros, pero su objetivo es controlar y manipular a la pareja.


Sus manifestaciones

El abuso verbal se presenta así:
La víctima suele ser el blanco de arranques de sarcasmo o de una fría indiferencia. La reacción del abusador ante estas acciones está encubierta de una actitud de: “¿Qué te pasa a ti? De todo haces un drama, estás loca. ¡Como molestas! Para todo lloras y gritas, no se puede platicar contigo, no sabes escuchar, no sabes, no sabes, no sabes…” Con el tiempo ella pierde su equilibrio, comienza a preguntarse si ella es la que está loca y si de verdad no sabe.
El abuso verbal es dañino y suele atacar la naturaleza y las capacidades de la pareja. La persona puede empezar a creer que hay algo malo en ella o en sus capacidades.
El abuso verbal encubierto, a través de comentarios sutiles (lavado de cerebro), es una agresión oculta que confunde aún más a la pareja. Su objetivo es controlarla sin que se dé cuenta.
El abuso verbal es manipulador y controlador. Alguien puede hacer comentarios despectivos de una forma sumamente sincera y desinteresada, pero el objetivo es controlar y manipular.
Es insidioso. La autoestima de la pareja va disminuyendo gradualmente sin que se dé cuenta. Ella podría tratar de cambiar su comportamiento para no perturbar al abusador.
Es imprevisible. Esta es una de las características más significativas del abuso verbal. La pareja queda atontada, desestabilizada, por el sarcasmo, la frase hiriente, el desprecio, la crítica, el repudio o el comentarios injurioso.

El abuso verbal es el tema principal de la relación. Cuando una pareja está teniendo una discusión sobre un tema real puede ser resuelto. En una relación verbalmente abusiva, no hay ningún conflicto específico. El tema es el abuso y este tema no se resuelve, no tiene final.

Expresa un doble mensaje. Hay una incongruencia entre la forma  que habla el abusador y sus verdaderos sentimientos. Por ejemplo, puede sonar muy sincero y honesto mientras está diciendo a su pareja lo que ella tiene de malo.

El abusador está constantemente corrigiendo lo que se hace, lo que se dice. Hace sentir a la pareja que está confundido. Siempre tiene preguntas que lo llevan a confirmar que es el otro el que se atreve a pensar diferente. Ante esto, el abusador siempre tiene pocas respuestas. Es una forma de no permitir que se tengan ideas propias por su inseguridad de no poder confrontar esas ideas.

El abusador rebaja la realidad del otro y esto es destructivo, porque niega la percepción del otro. Dictamina lo que puede ser discutido. Desvía la atención para no aceptar sus carencias.
Puede juzgar a su pareja, criticarla expresando juicios sobre ella. Si ella se defendiera u objetara, puede decirle que simplemente está señalando algo para ayudar, pero en realidad está expresando su falta de aceptación por ella.

Trivializar. Hace el intento por tomar algo que se ha dicho y convertirlo en insignificante: “ ¡eso no es para tanto! ¡No veo porque te duele tanto! ¡Tú nunca me entiendes, no me escuchas! ¡Siempre quieres tener la razón! ¡Eres una manipuladora!…” Generando culpa en ella, pero en realidad el que no se entiende es él.

El abusador retiene el apoyo emocional a través de la indiferencia, erosiona la confianza y la determinación. Manipula a su pareja, haciendo que surjan en ella sus mayores temores y puede llegar a generar una respuesta violenta en ella que intenta defenderse de tanta frustración.

Exigir y pedir, antes de dar u ofrecer, es una forma clásica de abuso verbal. Niega la igualdad de la pareja. El abuso verbal no es utilizar malas palabras o simplemente levantar la voz, es algo mucho más profundo y más sutil. Si eres víctima de este tipo de abuso es importante que lo identifiques, estés consciente de lo que vives y pongas límites. Esta es una forma de abuso, la cual no debes permitir porque es tan grave como cualquier otro tipo de maltrato.



Maltrato infantil
El maltrato infantil se define como los abusos y la desatención de que son objeto los menores de 18 años, e incluye todos los tipos de maltrato físico o psicológico, abuso sexual, desatención, negligencia y explotación comercial o de otro tipo que causen o puedan causar un daño a la salud, desarrollo o dignidad del niño, o poner en peligro su supervivencia, en el contexto de una relación de responsabilidad, confianza o poder. La exposición a la violencia de pareja también se incluye a veces entre las formas de maltrato infantil.

    Magnitud del problema

El maltrato infantil es un problema mundial con graves consecuencias que pueden durar toda la vida. No hay estimaciones fiables de la pre-valencia  mundial del maltrato infantil, pues no hay datos acerca de la situación existente en muchos países, especialmente los de ingresos bajos y medianos. El maltrato infantil es complejo y su estudio resulta difícil. Las estimaciones actuales son muy variables, dependiendo del país y del método de investigación utilizado.

Dichas estimaciones dependen de:
.
De cualquier modo, los estudios internacionales revelan que aproximadamente un 20% de las mujeres y un 5 a 10% de los hombres manifiestan haber sufrido  abusos sexuales en la infancia, mientras que un 25 a 50% de los niños de  ambos sexos refieren maltratos físicos. Además, muchos niños son objeto de maltrato psicológico (también llamado maltrato emocional) y víctimas de desatención.

·   Se calcula que cada año mueren por homicidio 31 000 menores de 15 años. Esta cifra subestima la verdadera magnitud del problema, dado que una importante proporción de las muertes debidas al maltrato infantil se atribuyen erróneamente a caídas, quemaduras, ahogamientos y otras causas.


·  En situaciones de conflicto armado y entre los refugiados, las niñas son especialmente vulnerables a la violencia, explotación y abusos sexuales por parte de los combatientes, fuerzas de seguridad, miembros de su comunidad, trabajadores de la asistencia humanitaria y otros.


Consecuencias del maltrato

·         El maltrato infantil es una causa de sufrimiento para los niños y las familias, y puede tener consecuencias a largo plazo. El maltrato causa estrés y se asocia a trastornos del desarrollo cerebral temprano. Los casos extremos de estrés pueden alterar el desarrollo de los sistemas nervioso e inmunitario. En consecuencia, los adultos que han sufrido maltrato en la infancia corren mayor riesgo de sufrir problemas conductuales, físicos y mentales, tales como:
·         actos de violencia (como víctimas o perpetradores);
·         depresión;
·         Consumo de tabaco;
·         obesidad;
·         comportamientos sexuales de alto riesgo;
·         embarazos no deseados;
·         consumo indebido de alcohol y drogas.
·         A través de estas consecuencias en la conducta y la salud mental, el maltrato puede contribuir a las enfermedades del corazón, al cáncer, al suicidio y a las infecciones de transmisión sexual.


·         Más allá de sus consecuencias sanitarias y sociales, el maltrato infantil tiene un impacto económico que abarca los costos de la capitalización, de los tratamientos por motivos de salud mental, de los servicios sociales para la infancia y los costos sanitarios a largo plazo.





La Violencia Doméstica

La violencia familiar o doméstica es un tipo de abuso. Implica lastimar a alguien, por lo general un cónyuge o una pareja, pero también puede ser un padre, un hijo u otro familiar.
La violencia doméstica es un problema muy serio. Es una causa común de lesiones. Las víctimas pueden sufrir lesiones físicas, como hematomas o fracturas óseas. Pueden sufrir emocionalmente de depresión, ansiedad o aislamiento social.

Es difícil conocer con exactitud la incidencia de la violencia doméstica, ya que frecuentemente las personas no la denuncian. No existe una víctima típica. Ocurre entre personas de todas las edades. Afecta todos los niveles de ingresos y de educación.
La violencia se convirtió en un fenómeno que afecta enormemente a las mujeres y que no depende del contexto económico, social y cultural en el que vivan las Victimas.Las estadísticas demuestran que una de cada tres mujeres en todo el mundo sufren algún tipo de violencia en su vida.

La violencia contra la mujer  es un delito y una amenaza permanente que muchas mujeres enfrentan cotidianamente no sólo en sus hogares, sino también en ámbitos públicos y privados. Conocer más sobre el tema nos ayuda a prevenir. 
La violencia doméstica consiste en un patrón de tácticas de coacción, entre las cuales pueden identificarse el abuso psicológico y emocional, social, económico, físico y sexual por  parte de un miembro de la familia o el núcleo familiar, con el propósito de establecer o mantener el poder y control sobre la víctima.

                                                        Tipos de Violencia

ABUSO FÍSICO:
 Esta es la forma más obvia de violencia doméstica. Cuando te empujan, maltratan (aunque sea a través de rasguños o tirones de pelo), pegan, patean o usan objetos, por ejemplo un arma, contra tu persona. 

ABUSO EMOCIONAL Y PSICOLÓGICO: Es una forma de abuso que no utiliza la violencia física, pero puede producir cicatrices mucho más dolorosas. Por ejemplo, cuando una persona te descalifica, te desvaloriza o te humilla, en la intimidad o ante otras personas. 

ABUSO SOCIAL: Se produce cuando te imponen la restricción de ver a un ser querido, a un miembro de tu familia o a un amigo sin razón alguna. 

ABUSO SEXUAL: Este tipo de abuso se produce cuando te presionan, amenazan o te fuerzan a participar en un acto sexual contra tu voluntad. 

ABUSO ECONÓMICO: Se produce cuando te niegan el dinero necesario para satisfacer las necesidades básicas de supervivencia de tu familia, especialmente de tus hijos/as, o bien cuando una persona te presiona para que le entregues tu dinero, bajo amenaza de daño físico o emocional.


La violencia intrafamiliar


Es cualquier tipo de abuso de poder de parte de un miembro de la familia sobre otro. Este abuso incluye maltrato físico, psicológico o de cualquier otro tipo. Se considera que existe violencia intrafamiliar en un hogar, si hay una actitud violenta repetitiva, no por un solo hecho aislado.


La víctima de violencia intrafamiliar es cualquier persona considerada cónyuge del agresor o que haya convivido de alguna manera con él. Así, podría ser hacia un conviviente actual o ex pareja, entre padres de un hijo común, o hacia un pariente consanguíneo hasta el tercer grado. Además, es importante destacar que dentro de la violencia intrafamiliar están considerados el maltrato infantil, la violencia hacia el adulto mayor, hacia minusválidos y entre cónyuges. En este último tipo de maltrato el más común es de parte de los hombres hacia las mujeres; sin embargo, existen también algunos casos de violencia de mujeres hacia hombres.

Los tipos de actos considerados como parte de la violencia intrafamiliar son golpes o incidentes graves, insultos, manejo económico, amenazas, chantajes, control de actividades, abuso sexual, aislamiento, prohibición de trabajar fuera de casa, abandono afectivo, humillación y no respeto de opiniones. Todos estos tipos de maltratos se pueden clasificar en físicos, si se atenta contra el cuerpo de la otra persona; psicológicos, si existe el intento de causar miedo, la intimidación o cualquier tipo de insulto, des-calificación o intento de control; sexuales, si hay un acto sexual impuesto o en contra de la voluntad de la víctima; y económicos, si no se cubren las necesidades básicas de la persona.
Se considera que si en una pareja o familia, con menos de cinco años de convivencia, han habido al menos 3 ocasiones de agresión, esa pareja o familia puede estar viviendo violencia intrafamiliar. Como una manera de reconocer si una persona es violenta, se debe identificar si la persona no es capaz de controlarse en una situación de diferencias de opinión. Si la persona reacciona con gritos o golpes para defender su postura, entonces se puede hablar de un agresor. 
Los factores que se consideran como causas de que una persona sea violenta, se asocian principalmente al aspecto psicológico y al social. El agresor, generalmente no tiene capacidad de auto-control y actúa impulsiva mente. Lo anterior puede deberse a experiencias infantiles de violencia que dejaron secuelas en el individuo; también existe la posibilidad de que sea causa de la presión social y el estrés. Los asuntos económicos también pueden se una causa importante de tensión que genera violencia. Una teoría afirma que cuando algunos hombres no son capaces de generar suficientes ingresos para mantener a su familia, surge en ellos una actitud violenta para demostrar hombría de esa manera, no habiendo podido hacerlo de la otra. Otra teoría también expone que mientras más equilibrado sea el poder del hombre y de la mujer en la familia, o el nivel de preparación de ambos, hay menos riesgos de violencia intrafamiliar.
Otros factores incluyen el uso excesivo del alcohol, enfermedades mentales, autoritarismo y otros. Tanto el hombre como la mujer son responsables de violencia intrafamiliar. Mientras el hombre es más propenso a maltratar físicamente, la mujer lo hace psicológica-mente. De todas maneras, el porcentaje es mucho mayor de parte de los hombres.
Lo importante de todo es saber actuar, dado que en todos los países existen leyes que protegen al maltratado y castigan al agresor y es importante que las personas pidan ayuda antes de que la violencia pueda llevar a la muerte.